













.jpg)

UN DISEÑO PARA LAS PERSONAS
Guillem Ferrán y Francesca Lanzavecchia
El diseño nació como soporte para una industria que necesita continuos derroches de aire fresco para mantenerse a flote en un sistema de consumo. El diseño propone, inventa, respalda y apoya la identidad, dignidad y contenido de una empresa. Aun así, se malinterpretó al diseñador, considerándolo un mendigo que susurraba al empresario hacia dónde invertir, y el empresario era animado a respetar el olfato del diseñador para descifrar el complejo código del futuro. El diseñador (individuo visionario y de confianza en la prosperidad) se ha dado cuenta que en su discurso ya no se trata de convencer al empresario, sino de convencer al mundo.