






DE “FABRICAR” A “HACER”
Raquel Gálvez - OTH
No cabe duda que hablar de artesanía no es nada nuevo, siempre ha estado ahí, pero parece que su presencia recobra fuerza en estos tiempos y se cuela de forma cada vez más habitual en las mesas de trabajo de empresas y diseñadores de toda índole, además de ser un tema recurrente en la temática de numerosas exposiciones y museos. Pero… ¿por qué este empeño de la artesanía en hacerse hueco en un mundo aparentemente cada vez más desarrollado y tecnológico? En la tendencia Sublime by Hand* ya analizábamos y desgranábamos el por qué de este fenómeno, y es que como dicen los expertos, no sólo formamos parte de una cultura de objetos (posesión de los mismos) sino también de experiencias (reporte de emociones). A esta actitud se suma el contexto socioeconómico vivido en los últimos años, que nos ha llevado a repensar el consumo ejercido hasta el momento.