Iconografía de la moda rural // Aunque la industria textil nos hace pensar que la moda está en constante cambio y que lo que es tendencia hoy, mañana quedará obsoleto, la realidad es bastante diferente. Hay prendas que por su tradición regional o por su uso se mantienen vigentes con el paso del tiempo, aunque hayan experimentado pequeñas variaciones.
La Boina // Hay teorías muy dispares en cuanto al surgimiento de la boina, aunque la más consolidada es la que defiende su origen pirenaico y expone que fueron los labradores bearneses los primeros en utilizar este tipo de gorro y extenderlo desde la vertiente pirenaica francesa hasta España. Es durante el siglo XIX cuando el uso de la boina comienza a generalizarse rápidamente entre el campesinado español convirtiéndose en un signo de identidad, sobre todo para el pueblo vasco (Txapela). Entre 1920 y 1930 comienza a adquirir popularidad en Hollywood. Muchos directores de cine y actrices la acabarán utilizando: Marlene Dietrich, Billy Wilder y Rodolfo Valentino entre otros. En la actualidad, aunque su uso se ha reducido considerablemente, todavía encontramos fábricas tradicionales que perduran con el paso de los años. Otras como Kangol, han sabido adaptarse a las tendencias. Kangol nació a principios del siglo XX cuando Jacob Henryk Spreiregen, huyendo del represivo régimen ruso, se traslada a Francia y comienza a importar boinas vascas a Inglaterra. En los años treinta empieza a fabricar sus propias boinas y en 1938 crea la marca Kangol. Hoy podríamos decir que Kangol es sinónimo de modernidad y estilo, y sin duda una marca mundialmente reconocida.
También las grandes marcas de moda incluyen las boinas en sus colecciones. Podemos destacar las de redecilla con visera de charol presentadas por CHANEL en su colección de primavera/verano 2003/04 o la futurista boina de pvc realizada por la conocida firma de accesorios House of flora.
El delantal // Antiguamente, el delantal fue visto como una ropa esencial para cualquier persona que realizase labores domésticas. También formaba parte de la indumentaria básica de la mayoría de los trajes regionales, tradición que todavía hoy se conserva. A la hora de elaborarlo, se usaban diferentes tipos de telas, e incluso se adornaban con bordados y encajes. A mediados de los años 60 los delantales entraron en decadencia sobre todo en Estados Unidos. En la actualidad el delantal ha gozado de un renacimiento pero su uso no es tan frecuente como lo era antes de los 60. Hay marcas como Dolce & Gabanna que reinventan los antiguos delantales convirtiéndolos en prendas aptas para salir a la calle. La diseñadora Jessie Steel inspirándose en prendas vintage crea divertidos delantales para adultos y también para niños. En Colette, la tienda más cool de París, podemos ver ediciones limitadas de los divertidos perros Gazatte, Camerino & Peperone´s, o los funcionales y modernos delantales bolso.
Botas de Lluvia // El nacimiento de las katiuskas, se remonta a los primeros años del siglo XIX, época en la que el duque de Wellington encargó a un zapatero londinense unas botas de piel similares a las que llevaba la caballería alemana. Más tarde su uso se popularizó y comenzaron a elaborarse en goma de color verde para los nobles ingleses aficionados a las cacerías. En España este tipo de bota se utilizó enormemente, sobre todo entre la clase trabajadora de las zonas rurales, y aún hoy sigue estando muy presente. La famosa firma de botas Hunter, tuvo el monopolio sobre este tipo de calzado durante muchos años. Curiosamente fue esta casa quien suministró botas a las tropas durante la primera guerra mundial. En la actualidad continúa siendo una de las más importantes empresas del sector, aunque la estética y uso de las botas que fabrica han cambiado radicalmente. Ahora son consideradas, más que un accesorio de trabajo, como un complemento cool digno de cualquier fashion victim. Si algo está claro es que las botas de agua están de moda y son muchas las marcas que las han reinventado o imitado. En los escaparates de Zara o Pepe Jeans, por ejemplo, podemos encontrar fieles reproducciones de las famosas Hunter... La firma distribuidora de material de caza y pesca AIGLE, por el contrario, huye del clásico color neutro e incluye en sus botas variados y coloridos estampados, desde flores a frutas silvestres. A ella se unen otras firmas como Mommy & Me que realiza botas con divertidas estampaciones animales, la firma Chocka y sus botas con ilustraciones góticas, las divertidas botas de cowboy de Jeffrey Campbell o las curiosas y modernas botas de rombos de Tamara Henriques.
Otros van mucho más allá, y se centran en la creación de piezas únicas, como el diseñador inglés Ráchale Sleight, que ha elaborado unas botas de lluvia que reproducen la silueta de un pie femenino con un corte tremendamente vanguardista. Las grandes firmas también se suben al carro: Marc Jacob, Manolo Blanick, Emilio Pucci, Timberland o Lacoste entre otras.
Las Esparteñas // Al parecer las primeras alpargatas aparecieron en torno al año 1322 en territorio pirenaico simulando a la tradicional sandalia egipcia. Este calzado, de lona con suela de esparto, es considerado pieza básica en la mayoría de los trajes regionales de buena parte de España, especialmente de la zona de Cataluña, Aragón, Murcia o País Vasco. También fue muy utilizado por los campesinos de las zonas rurales y como calzado básico de obreros y soldados. En la actualidad la tradicional suela de esparto ha sido recubierta por una capa de caucho que evita el desgaste y protege de la humedad. A pesar de que durante mucho tiempo ha estado prácticamente en desuso, parece que ahora la alpargata vuelve a estar de moda, aunque mucho más renovada. Muchos diseñadores conscientes de su resurgimiento las han incluido en sus colecciones. Stella Mcartney o Húngaro las reinventan acompañándolas con lujosos vestidos de noche y utilizando materiales más sofisticados, como el raso. Dries Van Noten o Helmunt Lang apuestan por alpargatas de enormes cuñas y largas tiras. Giuseppe Zanotti, imita a las tradicionales alpargatas de cuña pero incluye sutiles materiales como el cuero dorado, y Paul Smith las convierte en elegantes zapatos para hombre.
El chaleco // Al parecer, comenzó a popularizarse en Inglaterra por imposición del Rey Carlos II, en un intento por romper con la moda francesa que en la época era la que gozaba de mayor auge. Como respuesta, el rey francés Luís XVI ordenó que todo el personal de la corte utilizase el chaleco con el fin de que se consolidara como una prenda francesa y no inglesa. Tradicionalmente el chaleco era y todavía hoy continúa siendo una de las prendas esenciales del traje regional y uno de los complementos básicos del traje sastre masculino. A pesar de la decadencia que sufrió durante los años cuarenta, a partir de los ochenta renació tímidamente. En la actualidad su uso se está popularizando de nuevo, siendo muchos los diseñadores que incluyen el chaleco en sus últimas colecciones. Comme des Garcons por ejemplo, viste tanto al hombre como a la mujer con chaleco: para ellas de plástico transparente o formados a partir de recortes de diferentes tejidos, y para ellos elegantes chalecos que acompañan al traje sastre masculino o aquéllos de aspecto descuidado. Ann Demuleemester nos muestra chalecos masculinos para mujeres tremendamente femeninas. Veronique Branquino o Neil Barret reviven los casi desaparecidos chalecos-plumas. Rick Owens recorta los chalecos y los convierte en tops. Por el contrario, Undercover los alarga tanto que llega a convertirlos en vestidos.